J12 | UN CACERES PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD BATALLADOR NO PUEDE VENCER EN LA PRORROGA ANTE EL CHOCOLATES TRAPA PALENCIA (I)

  CHOCOLATES TRAPA PALENCIA – CACERES PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD (87-86)

Foto: Antonio Quintero / elnortedecastilla.es

 El Chocolates Trapa va a tener que aprender a competir en el barro. Ayer se paseó por el lado oscuro del baloncesto y a punto estuvo de pagarlo muy caro ante un Cáceres que supo manejar sus armas y llevó hasta el límite a los de Carles Marco. Roberto Blanco propuso una defensa asfixiante, que desnudó el ataque morado durante muchas fases de un encuentro que tuvo que decidirse en la prórroga. Allí, tres buenas defensas de los morados, incluida una sobre la última posesión de Joseph, y el acierto en los tiros libres decantaron el partido para el Chocolates Trapa (87-86).

 El choque empezó sin chispa, hubo que esperar dos minutos para que Joseph anotara la primera canasta de campo, como si ambos equipos carecieran de la energía necesaria para marcar las diferencias. El Chocolates Trapa despertó colgado de los triples de Bader, dos en poco más de un minuto, para poner la primera diferencia en el marcador (10-4). Pero el Cáceres no se iba a venir abajo tan fácilmente. Liderados por un buen Zubizarreta, los extremeños apretaron en defensa para limar las diferencias (12-11) a falta de cuatro minutos para que terminara el primer cuarto. El Cáceres defendía mejor, pero Bader había calentado la mano y un nuevo triple alejaba de nuevo a los morados (17-11). A partir de ahí llegó un intercambio de canastas, con los dos equipos más inspirados, para cerrar el cuarto (24-20). Marco había cambiado a su quinteto titular para dar minutos a Lucas Antúnez en la dirección y a Felipe Dos Anjos bajo los aros. El partido empezó a navegar con más errores que aciertos, con un problema grave en la pintura sin Larsen. El Cáceres aprovechó para darle la vuelta al marcador a base de coraje para dominar el rebote ofensivo (28-31). El técnico morado devolvió a la pista a Dani Rodríguez y a Larsen para dominar de nuevo el tempo del partido. El Cáceres crecía desde la pintura y amenazaba con asfixiar al ataque morado, perdido en medio de la presión de los visitantes (32-37). Carles Marco tuvo que pedir tiempo muerto para frenar la sangría y refrescar las ideas ofensivas de los suyos. Los morados necesitaban tranquilizarse, ya que la intensidad defensiva de los extremeños amenazaba con desquiciarlos. Al final, los problemas para anotar desde fuera del Cáceres (1/9 en la primera parte) y el acierto de los palentinos devolvió el marcador a los cauces iniciales (42-40).

 El paso por los vestuarios no trajo la fluidez al juego, que seguía atascado, marcado por la dureza de los cacereños en defensa (45-44). Los morados empezaron a comprender que iban a tener que sudar cada canasta, ya que Roberto Blanco había planteado un partido de trincheras, el lugar donde menos cómodo se siente el Chocolates Trapa. Al equipo de Carles Marco le cuesta bajar al barro, se siente mejor en el baloncesto espectáculo. Jasaitis lo dejó claro al mantener a los morados con un magnífico triple cuando peor estaban las cosas (50-51). Sobre todo porque los visitantes se habían olvidado del juego exterior y desangraban a los palentinos a base de penetraciones después del 2×2, con un Zubizarreta desatado, que defendía, asistía y anotaba con la misma facilidad. Carles Marco ordenó adelantar la línea de presión de nuevo con Antúnez y Dos Anjos en pista y el Chocolates Trapa se puso por delante cuando agonizaba el cuarto (61-59). Los morados habían sobrevivido en la trinchera, pero tendrían que refrendarlo en el último y definitivo periodo. Entonces apareció ese dichoso talento con el que cuenta esta plantilla. Dos triple de Jorgensen (69-62) se sumaron a las dos faltas en ataque que sacó un pillo Lucas Antúnez para lanzar a los palentinos. El Chocolates Trapa cogía aire y obligaba al Cáceres a pedir un tiempo muerto para frenar la reacción local. Parecía que los palentinos habían domado al Cáceres, pero los visitantes aún tenían un último arreón guardado y con un triple de Ventura y con las buenas acciones de sus hombres interiores dieron de nuevo la vuelta al partido (69-71). Los árbitros no dieron validez a una canasta de Grimau al considerar que se había colgado del aro para palmear y los visitantes entraron en los últimos tres minutos cinco arriba (70-75). Lo que pasó a continuación solo se explica desde el escaso acierto del Cáceres en el lanzamiento. Los extremeños tuvieron hasta cuatro tiros con el 72-75 para cerrar el partido, pero no lo hicieron y al final un 2+1 de Kacinas y una gran defensa de Larsen a falta de 8 segundos dieron una segunda oportunidad al Chocolates Trapa. El Cáceres lo había hecho todo bien, menos rematar a un equipo morado herido. En los 5 minutos extra, los palentinos no perdonaron, apretaron en defensa y por primera vez en el partido se encontraron a sí mismos en ataque ante un Cáceres que tuvo la última posesión para llevarse la victoria.

  87 Chocolates Trapa: Bader (10), Larsen (15), Kacinas (11), Dani Rodríguez (12), Jasaitis (8) -quinteto titular- Jorgensen (16),, Pradilla (4), Antúnez (1), Dos Anjos (2) y Grimau (8).

  86 Cáceres: Zubizarreta (12), Pedersen (12), Joseph (10), Rakocevic (6), Kuiper (18) -quinteto titular- Parejo (6), Bilbao (12), Nicolic (5) y Ventura (5).

 Crónica: Lía Z. Lorenzo / elnortedecastilla.es

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