J23 | LEVITEC HUESCA SE ALEJA DEL DESCENSO, CACERES PATRIMONIO Y HLA ALICANTE CON LICENCIA PARA SOÑAR, CARRAMIMBRE CBC VALLADOLID VENCE POR LA MINIMA, CHOCOLATES TRAPA PALENCIA PASA POR ENCIMA DEL AFANION C.B ALMANSA (I)

LEVITEC HUESCA – ZTE REAL CANOE (81-73)

Foto: C.Pascual

El Levitec Huesca acaba de imponerse, con más sufrimiento del que parecía en el primer cuarto, por 81-73 al Real Canoe. Un paso de gigante hacia la permanencia con un juego interior pletórico. David Skara ha anotado 21 puntos y 6 rebotes (24 de valoración); mientras que Vucetic ha obtenido 17 puntos, 11 rebotes y 23 de valoración. La mala noticia ha sido la lesión de Fran Cárdenas en el tobillo. En los prolegómenos del encuentro se presentaba a toda la cantera peñista. El equipo tenía que hacer del Palacio un fortín y así ha sido.

El Levitec Huesca saltaba a pista con Cárdenas, Carter, Dedovic, Skara y Vucetic. Fulgurante inicio peñista con un parcial de 7-0 entre Skara y Carter. El croata y el estadounidense imponían un ritmo frenético, a la altura de lo que estaba en juego. Este inicio ha derivado en la precipitación de Canoe y los de Arenas dominaban el rebote defensivo, hasta que los madrileños introducían más centímetros. Ander Martínez mantenía con vida a los suyos en este cuarto, que se cerraba con 25-14 y 13 puntos de David Skara.

Pero el mérito no era exclusivo de Skara. El equipo peñista funcionaba y Vucetic y Wintering también mostraban su mejor versión (32-19). La peor noticia llegaba a falta de 6.30 minutos para llegar al descanso. Fran Cárdenas se retiraba lesionado con problemas en un tobillo y ya no volvía a aparecer. Canoe seguía cometiendo numerosos errores pero al mismo tiempo se mostraban muy peleones. Robertas Grabauskas imponía dureza y contundencia en la pintura. Arenas planteaba durante muchos minutos una zona 3-2. Se llegaba al descanso con 42-32. 17 puntos, 5 rebotes y 20 de valoración para David Skara en la primera parte.

Tras la reanudación, un triple de Kullamae transmitía cierta inquietud al Palacio (42-35), teniendo en cuenta que durante esta temporada se han sufrido graves parciales en contra. Pero no era así. Se encendía el microondas Carter (49-40) y poco después era Vucetic quien tomaba el relevo (55-42). Dedovic, pese a un partido discreto, convertía un triple de gran importancia. Los altoaragoneses mantenían una gran actitud y Real Canoe apostaba por ‘treses’ altos (67-56).

Lundqvist hacía reaparecer los fantasmas en el Palacio con cinco puntos consecutivos (67-61). El equipo sufría porque, ante la lesión de Cárdenas, la rotación se quedaba en siete jugadores y el cansancio hacía mella. Wintering y Skara tiraban del carro, pero Kullamae perforaba desde fuera. 74-70 a falta de cuatro minutos. Álex Tamayo lograba un espectacular tapón en un contraataque del Real Canoe que levantaba a toda la grada y cambiaba la inercia. Después, Vucetic certificaba el triunfo con un triple tras rebote ofensivo de Carter (81-73).

De esta manera, el Levitec Huesca se queda con 9 victorias y 14 derrotas. El siguiente compromiso liguero tendrá lugar el próximo viernes 6 de marzo. Toca enfrentarse al Melilla, uno de los ‘cocos’, en el pabellón Javier Imbroda a partir de las 20.15 horas.

Crónica: Jorge Calleja / sportaragon.com

CACERES PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD – LECHE RIO BREOGAN (77-76)

Foto: Cáceres C.B

El Cáceres Patrimonio de la Humanidad ha conseguido una valiosísima victoria frente al Leche Río Breogán por 77-76 en uno de los días más especial para el club verdinegro, la presentación de la cantera del San Antonio Cáceres Basket. El equipo dirigido por Roberto Blanco hace frente al sexto clasificado en un partido que se decidió gracias a una gran defensa final de los cacereños.

Comenzaron fuerte los lucenses, consiguiendo sus primeras ventajas gracias a su gran acierto en el triple. Los verdinegros no daba su brazo a torcer y respondían con la misma moneda. Los ataques se imponían a las defensas y el alto ritmo de partido no beneficiaba a los locales. Un triple de Christian Díaz al final del primer cuarto dejaba una máxima favorable para los de Diego Epifanio 19-30, con un increíble 8 de 11 en triples (72%).

Sabían los verdinegros que sus opciones pasaban por una gran mejora en su defensa. Así, los de Roberto Blanco salieron con ganas en el inicio del segundo cuarto y un parcial de 8-0 acercaba a los locales en el marcador (30-33). El tiempo muerto visitante no se hizo esperar, al igual que su reacción, volviendo a poner tierra de por medio hasta poner un +10 para los lucenses. Sin embargo, en el tramo final antes del descanso, los cacereños decidieron agarrarse al partido y un nuevo parcial favorable dejó las cosas un apretadísimo 44-45 al descanso.

Tras el paso por vestuarios y la tradicional presentación anual de la cantera ante la afición con Dani Martínez como padrino del acto, el escenario cambió. Las defensas se empezaron a imponer a los ataques y ya no se veía aro con tanta facilidad. A pesar de seguir acertados en el tiro exterior, el porcentaje en triples lucense cayó y con él su anotación. Los locales conseguían ponerse por delante, llegando incluso a conseguir ventajas de hasta 6 puntos, rápidamente acortadas por los visitantes. Al final del tercer cuarto el marcador señalaba un 63-60, quedando todo por decidir con 10 minutos por jugarse.

La emoción se adueñó del último cuarto en el Multiusos. Tanto extremeños como gallegos no daban su brazo a torcer y, aunque los de Roberto Blanco se empeñaban en poner distancia de cara a cerrar el partido, los de “Epi” siempre encontraban la manera de estar en partido y poner en riesgo la victoria cacereña. A pesar de que los visitantes seguían cometiendo errores en el tiro exterior, los locales fallaban los tiros libres que le podían asegurar el partido (14/30, un 47% al final de partido), quedando el partido en el aire a falta de 3 minutos para acabar. Un triple de Nikolic a falta de 74″ para el final del partido parecía asestar el golpe definitivo al partido (77-73), sin embargo, Powell daba la réplica poco después para dejar todo en el aire con poco más de un minuto por jugarse. Con 77-76 en el marcador ninguno de los dos equipos acertó en sus ataques y la defensa cacereña a 8″ del final terminó por decantar la victoria por el lado local.

Con esta victoria el Cáceres Patrimonio de la Humanidad consigue su 13ª victoria de la temporada y prácticamente asegura su participación en la LEB Oro 2020-21. La próxima jornada los verdinegros irán a tierras gallegas en su visita al Ourense.

Cáceres Patrimonio de la Humanidad – M. Nikolic (5), R. Uriz (21), P. Del Águila (7), A. Zubizarreta (-), S. Berg (6), F. Ventura (3), A. Joseph (9), N. Rakocevic (-), J. Kuiper (5), L. Parejo (11), J. Bilbao (10).

Leche Río Breogán – S. Gavrilovic (0), M. Soluade (9), D. Peña (13), S. Arco (5), R. Nurger (4), C. Díaz (8), A. Olah (0), M. Fall (0), M. Powell (13), S. Quintela (13), A. Brown (11).

Crónica: Dpt Comunicación Cáceres Basket

CARRAMIMBRE CBC VALLADOLID – OURENSE BALONCESTO (74-73)

Foto: Sergio Mazuelas

El parón por las Ventanas FIBA, lejos de frenar al Carramimbre, lo ha revitalizado. El cuadro dirigido por Hugo López recuperó la alegría y regresó a la competición dos semanas después, firmando una actuación muy seria ante un Club Ourense Baloncesto que tuvo bola para ganar (74-73). Óscar Alvarado, en su regreso a la que fue su casa durante dos temporadas, erró sobre la bocina y los vallisoletanos respiraron aliviados para sumar la undécima victoria en casa que ratifica el pleno. Todos los jugadores carmesí que jugaron anotaron y volvieron a poner de manifiesta el buen hacer colectivo de las ardillas.

Veinte minutos de alegría y buenas sensaciones

Volvió el baloncesto a Pisuerga y con él, la sonrisa del Carramimbre CBCV. Tras dos semanas sin competición oficial, el líder de la LEB Oro regresaba a su fortín dejando patente que el descanso de las Ventanas FIBA lo ha revitalizado. Desde que se echó el balón al aire con Ourense en frente, el conjunto de Hugo López puso de manifiesto que su mejor versión está de vuelta y salió con el tono que perdía el partido. Sustentados en Seydou Aboubacar durante las primeras posesiones, los vallisoletanos se anotaron las primeras ventajas con siete puntos del pívot nigerino (10-6).

Incapaces de frenar al ‘18’ carmesí, los orensanos de Óscar Alvarado, extra motivado en su regreso a Valladolid, se aferraron al partido merced a su acierto exterior. La ventaja, eso sí, no cambió de bando. A pesar de que intercambio de golpes entre ambos conjuntos duró varios minutos, fueron las ardillas quienes lograron estirarse en los minutos finales, aprovechando que el base canario se encontraba en el banquillo. Los buenos minutos de Daniel Astilleros y Jubril Adekoya, con triple sobre la bocina incluido, cerraron el acto inaugural con un más que notable 22-14.

Más allá del resultado, esos diez minutos del Carramimbre CBCV fueron una llamada a la calma acerca del estado del equipo: el buen juego estaba de vuelta y no se esfumó antes del descanso. De hecho, los locales se dispararon hasta los diez puntos de renta en un visto y no visto, obligando a Gonzalo García de Vitoria a solicitar el primer tiempo muerto de la contienda (26-16).

Ya con la segunda unidad en cancha, el equipo de Hugo López mantuvo a raya a los gallegos en todo momento y defendieron su mando tirando de repertorio y alternativas. Sin grandes alardes pero con todos los jugadores anotando, el Carramimbre volvió a presumir de trabajo coral para cerrar el primer tiempo con un buen resultado (44-38), grandes sensaciones y el debut de Robert Gilchrist.

Desenlace a cara o cruz

Aunque el brillo del Carramimbre radicaba en el colectivo, las actuaciones más destacadas del partido eran para Frank Bartley (12 de valoración) y Mike Torres (11), quienes hicieron mucho daño al Club Ourense Baloncesto con su chispa y contraataques. Además del ritmo del partido, los carmesí impusieron su ley en el lanzamiento exterior y demostraron que la puntería (5/15 en triples) venía de la mano junto con el juego alegre. Y en un partido de defensas eso valía oro. A los de Hugo López, no obstante, todavía les quedaban 20 largos minutos para certificar el triunfo.

Y los orensanos regresaron al parqué de Pisuerga con otro espíritu. Dos triples consecutivos de los visitantes catalizaron un parcial de 0-10 que obligó a Hugo López a pedir una tregua (48-48) en el ecuador del tercer periodo. Su Carramimbre CBCV, grogui durante esta fase, también vio como los hombres de Gonzalo García de Vitoria disfrutaban de su primera ventaja (48-50) tras dos tiros libres anotados por Yankuba Suma. Pero, como no podía ser de otra manera, el capitán apagó el fuego en un momento crítico para las ardillas. Un triple de Sergio de la Fuente devolvió la manija a los locales y, sumado a la soberbia labor de Daniel Astilleros en defensa y en el rebote, permitió a los locales afrontar el último asalto todavía mandando (54-52).

Con todo por decidir y un Polideportivo Pisuerga cada vez más metido en el partido, los visitantes no se amedrentaron y se mantuvieron con vida a pesar del arreón carmesí. Con el rebote ya en la mano de los locales, todo hacía indicar que podía llegar la sentencia, pero nada más lejos de la realidad. La bola quemaba y los pupilos de Hugo López habían salido con ganas de hacer sangre, pero el Club Ourense Baloncesto se sustentó en sus pívots para mantener el ritmo anotador del Carramimbre.

Ni siquiera dos triples consecutivos de Sergio y Niksha fueron suficiente bagaje para respirar tranquilos a falta de 45 segundos (74-67). Cuando el encuentro parecía cerrado, emergió la figura de Edu Martínez para incendiar Pisuerga con dos triples, uno desde cerca de nueve metros, y abocar el partido al cara o cruz (74-73). De hecho, tras un mal ataque carmesí, los gallegos tuvieron en su poder una bola para ganar el partido. Óscar Alvarado asumió la responsabilidad como tantas veces hizo en Pisuerga como local, pero esta vez la fortuna sonrío al Carramimbre CBC Valladolid. Su tiro no entró y el feudo de las ardillas sigue siendo, una jornada más, inexpugnable.

Carramimbre CBCV (74): Toms Leimanis (5), Frank Bartley (8), Niksha Federico (6), Sergio de la Fuente (12), Seydou Aboubacar (9) -quinteto inicial-. También jugaron: Jubril Adekoya (7), Kimbal Mackenzie (7), Mike Torres (8), Guim Expósito (-), Dani Astilleros (4), Tom Granado (4) y Robert Gilchrist (4).

Club Ourense Baloncesto (73): Óscar Alvarado (0), Alfredo Ott (3), Edu Martínez (13), Kevin Van Wijk (9), Darko Balaban (8) -quinteto inicial-. También jugaron: Andrzej Pluta (3), Connor Wood (0), Pol Figueras (2), Thomas Tshikaya (0), Yankuba Sima (12), Víctor Serrano (6) y Txemi Urtasun (17).

Crónica: Dpt Comunicación CBC Valladolid

HLA ALICANTE – ICG FORÇA LLEIDA (67-55)

Foto: Fundación Lucentum

El ‘play-off’ está más cerca. Octava victoria consecutiva del HLA Alicante que duerme tercero.

Los hombres de Pedro Rivero vencen a ICG Força Lleida por 67-55 en un partido en el que fueron de menos a más y protagonizaron otra exhibición defensiva.

Había ganas de baloncesto en el Pedro Ferrándiz. Tres semanas después del triunfo ante Breogán, la Kali Nord y la afición en general pedían a gritos vivir otro viernes de emociones fuertes. Como villano el Lleida, equipo que había vencido al HLA Alicante en la primera mitad del curso.

La intensidad defensiva y la igualdad gobernaron en los albores del encuentro (10-9, m. 5). Desacertado en el perímetro, el HLA Alicante se afanaba en encontrar a Bamba Fall bajo aro (ocho puntos sin fallo en el primer cuarto). Por su parte, Lleida hacía mucho daño usando el arma que no le funcionaba a los de Pedro Rivero: el tiro exterior. Tanto desde la media distancia como desde más allá del arco, los visitantes encontraban posiciones cómodas de lanzamiento que se traducían en canastas fáciles. Con 18-21 se llegó al final del primer asalto.

La entrada de Pitts en el segundo periodo vitaminó el ritmo lucentino y animó a un Ferrándiz que necesita poco para calentarse. Sin embargo, los de Rivero se empecinaban en disparar una y otra vez de tres puntos. Una dinámica que no iba acompañada de acierto y que permitía a Lleida mandar en el marcador, no obstante caer en picado de sus porcentajes de tiro (23-25, m. 13). Fue entonces cuando el equipo de casa dio un paso adelante. Capitán Llompart volvió a pista acompañando a Pitts y, con dos bases sobre el parqué, se empezaron a encontrar grietas en la aparentemente sólida estructura defensiva del rival. Eso sí, gran parte de culpa la tuvo la explosión de energía que insuflaron Mendiola, Thiam y Nacho Díaz al juego. Su intensidad en ambas canastas tuvo eco en el electrónico que al descanso reflejaba un 36-32.

En la reanudación ambas escuadras subieron una marcha. Lo que no variaba era la igualdad, constante en la ecuación del duelo. Cada acción de unos la replicaban los otros y viceversa. Llompart tiraba del carro local y Feliu hacía lo propio con el equipo de Gustavo Aranzana (40-40, m. 24). Ahí hizo acto de presencia el innegociable coraje de Chumi Ortega: apoyado en el dominio del rebote (inmenso Bamba) y en la inyección de intensidad del yeclano, el HLA Alicante firmó un parcial 11-4 que le permitió disfrutar de su máxima ventaja (54-47) coincidiendo, además, con la finalización del tercer cuarto.

Y en el asalto final, el conjunto lucentino volvió a demostrar que sabe adaptarse: no importa si un día toca correr y otro bajar al barro. Como ocurriera ante Melilla, los de Rivero elevaron su nivel defensivo hasta secar al ataque rival. El frío dato: 23 puntos de los catalanes en la segunda mitad. Mientras, en el plano ofensivo, aun sin brillar, el HLA Alicante iba sumando poco a poco con Pitts como actor principal. Lleida vendió cara pero la decimoquinta victoria de la temporada y octava consecutiva, no se escapó. No hay mucho más que añadir. Para qué. Con este equipo, mejor soñar.

67 – HLA Alicante (18+18+18+13): Llompart (7), Schmidt (7), Chumi Ortega (12), Galán (8), Bamba Fall (14), -cinco inicial- Pitts (9), Busquets (2), Arcos (0), Mendiola (0), Nacho Díaz (6), Onwenu (0) y Thiam (2).

55 – ICG Força Lleida (21+11+15+8): Chapela (1), Polanco (9), Feliu (13), Stutz (12), Mbaye (5), -cinco inicial- Santa Ana (3), Martí (2), Sans (2) y Cleare (8).

Crónica: Javier Rubio / alicanteplaza.es

CHOCOLATES TRAPA PALENCIA – AFANION CB ALMANSA (106-77)

Foto: Víctor Quintana – @ferropenico

Habia ganas de baloncesto. Tras el parón por las Ventanas FIBA el Pabellón volvió a mostrar un gran ambiente para apoyar a los suyos en el enfrentamiento ante el Afanion Almansa y el equipo no defraudó.

Dos tiros libres de Rowley inauguraban el marcador. Jordi Grimau cogió las riendas del equipo para anotar seis de los primeros ocho puntos morados y el conjunto colegial comenzó a carburar. El juego alegre de las primeras jornadas volvió al Pabellón Municipal y los locales aprovecharon su acierto desde la línea de 6,75 (cinco triples en el primer acto) para abrir una brecha en el marcador (28-17) al final del primer período.

El Chocolates Trapa volvía a ser un equipo y a sentirse cómodo sobre el parqué. Simas Jasaitis y Kaspars Vecvagars se unían al arreón ofensivo con 9 puntos cada uno al descanso, para llevar la ventaja hasya los 16 puntos (53-37) a pesar de los intentos de los visitantes de minimizar la diferencia.

Terminó la primera mitad del partido pero comenzó un nuevo encuentro al descanso y es que los jugadores del CD San Cebrián también quisieron deleitar a los asistentes al partido con una buena dosis de canastas y buen juego que hicieron las delicias de todos aquellos que aprovechaban los minutos tras la primera mitad para cenar o levantarse de sus asientos.

Tras el paso por vestuarios se reanudó el encuentro y con él volvió la intensidad. A pesar de la ventaja los morados no querían despistarse ni un momento y un triple de Bader dio el pistoletazo de salida a los veinte minutos aún por disputar. Pradilla anotaba tras una asistencia de Bader y el zaragozano le devolvía el favor al americano en la siguiente jugada para continuar el festival. Un espectacular pase de Vecvagars a Pradilla, MVP del partido, que anotaba y sacaba un tiro adicional que terminó por no entrar, llevaban el partido al último período 77-54.

A pesar de que parecía que el encuentro estaba sentenciado Marco no permitió a los suyos que se relajaran ni un sólo minuto. El técnico catalán repartió los minutos entre todos los jugadores, dando un merecido descanso a Larsen en los últimos compases y sacando a la pista a Lucas Antúnez que daba una gran asistencia a Kacinas para después anotar la canasta que llevaba a los tres dígitos los puntos palentinos (101). El encuentro terminaba 106-77 y con el Pabellón al completo coreando el «Vamos Mi Palencia, Vamos Campeón» llevando en volandas al equipo a conseguir la décimo cuarta victoria de la temporada.

Los morados volverán el lunes a los entrenamientos para preparar el encuentro del próximo viernes, cuando viajarán a Castellón para enfrentarse al TAU Castelló.

Crónica: Palencia Basket

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *